Fue un importante camino que vertebraba el Oeste peninsular en época romana. La Vía de la Plata partía de Mérida y terminaba en Astorga. Los musulmanes la llamaron Al Balath -el camino-, de donde algunos hacen derivar el nombre de la Plata.
Iniciamos la ruta en Baños de Montemayor con un importante balneario de origen romano. A continuación llegamos a Hervás con un significativo Barrio Judío. De camino a Plasencia nos encontramos con las ruinas de la ciudad romana de Cáparra.
Ya en la ciudad de Plasencia podemos visitar sus dos catedrales donde destaca el coro de la Catedral Nueva, con una sillería del siglo XV realizada por el maestro Rodrigo Alemán.
El Camino nos lleva hasta el Parque Nacional de Monfragüe. La siguiente localidad es Cañaveral y a unos kilómetros de esta localidad se encuentra el singular Convento del Palancar, fundado por San Pedro de Alcántara en el siglo XVI.
Llegamos a Cáceres, antigua colonia Norba Caesarina, fundada por los romanos en el siglo I a.C. Adquirirá una gran importancia en época almohade, momento en el que se construye la muralla, torres y la Alcazaba militar, del que se conserva el aljibe para almacén de agua. Las murallas, gran parte de las cuales se conservan en la actualidad, acogen en su interior el Tercer Conjunto Monumental de Europa, con palacios, iglesias y conventos construidos en su mayor parte durante los siglos XV y XVI y que constituyen hoy un importantísimo conjunto urbano que ha merecido el reconocimiento como Conjunto Histórico Artístico Nacional desde 1949 y Patrimonio de la Humanidad en 1986. Toda una red de Museos, entre los que citaremos el Museo de Cáceres, el Museo Casa Pedrilla, y Centros de Interpretación como el del Campamento Romano de Cáceres El Viejo y el Conjunto Arqueológico y Patrimonial de la Torre de Bujaco ayudan a completar la historia de la ciudad, obligada visita en este recorrido por la Ruta de la Plata.
Continuando hacia el sur, encontramos la siguiente localidad, Aldea del Cano, donde se puede visitar la Iglesia de San Martín. Seguidamente llegamos a la pequeña localidad de Aljucén, para terminar nuestra ruta en Mérida, una de las urbes más importantes de la Hispania romana y actualmente Patrimonio de la Humanidad.