
El amor es el tema más recurrente en casi todas las canciones del mundo, así como en la mayoría de las creaciones artísticas. La razón es muy sencilla: el amor es el sentimiento más humano, más puro; el más devastador, pero también el más maravilloso.
La música es un lenguaje universal capaz de despertar emociones y sensaciones únicas.
Hay una frase que define muy bien esta relación entre música y amor: “el amor y la música no se ven, pero se sienten y se disfrutan como nada en la vida.”
Este concierto recorre grandes bandas sonoras de películas románticas que son historia, ya bien por su semblante más cinematográfico o bien por la particularidad musical de las obras. En buena parte de ellas, el piano llegó a tener un protagonismo especial, ya no por su música, sino como “personaje” sin cuya presencia no se entendería el sentido último de la cinta.