Ermita de Santa Olalla (o Santa Eulalia).
De origen visigodo, está situada en el Prado de la Aldihuela y fue levantada por canteros emeritenses a mediados del s. VII. Es un edificio de planta rectangular cubierto con bóveda de cañón con lunetos y ábside también rectangular. Todavía se pueden observar vestigios visigodos en los vanos con arcos de herradura y en algunos detalles decorativos.
Ermita de Santa Lucía
Pequeño edificio sacro, localizado en el alcor del mismo nombre o de Capellanías, que consta de una sola nave con cubierta de madera de tres tramos separados por arcos apuntados. El ábside poligonal está cubierto con bóveda de ojiva estrellada. A los pies se levanta un pórtico con dos arcos de medio punto y, en las enjutas, tres escudos de los Ovando, Mogollón y Pereros. Parece ser una construcción del s. XV o XVI.
Minas de San Salvador
Están formadas por un grupo de seis filones de fosforita -Abundancia, Esmeralda, Salvador, etc.-, con gran cantidad de sílice, calcita y arcillas, que encajan en las calizas del carbonífero, por lo que, a veces, presentan ensanchamientos muy grandes debido a que el mineral rellena cavidades cársticas.
Los fosfatos obtenidos se trataban en las instalaciones de Aldea Moret con ácido sulfúrico, elaborado allí mismo a partir de las piritas de Río Tinto (Huelva), para producir abonos superfosfato cálcico).
Fueron explotadas en el siglo XX pero, la competencia de los yacimientos del norte de África, más grandes, con mineral más rico y de mejor calidad, hizo que estas minas se cerraran en 1960, mucho antes de que se agotaran.
El agua que se acumulaba en las galerías de estas minas sirvió desde 1968, y durante varios años, para el suministro de la ciudad de Cáceres con anterioridad a la construcción del embalse del Guadiloba. En el entorno de las ruinas encontramos en superficie lenares, formaciones geológicas curiosas debido a procesos de disolución de las calizas.
Charca Musia.
Charca-abrevadero que, como otras ya desaparecidas (Charca de los Mártires, La Bala, El Rodeo, etc), estaba situada en los alrededores de Cáceres junto a las vías de comunicación más importantes. Se llamó con anterioridad “Charca del Espíritu Santo” y el cambio de nombre obedeció, según se dice, a qué en sus inmediaciones existía un local de alterne regentado por el “Tío Musia”. Con ese nombre se conoce también al Polígono industrial vecino y a las barriadas próximas.
La Vía de la Plata, después de dejar el CEFOT pasaría por las proximidades de la Charca Musia, cruzaría la actual carretera de Medellín para continuar por la Ermita del Espíritu Santo, Ronda de San Francisco, etc.
La Charca Musia y sus alrededores constituían, hasta hace poco, uno de los espacios más degradados de la periferia cacereña. A partir de diciembre de 2004 ha sido objeto de un proyecto de intervención para su recuperación integral. El Proyecto está englobado en el “Plan Urban -Calerizo” que también afecta a Fuente Fría y a la Charca del Marco.